Construir un centro de salud es un desafío altamente técnico. Cada error se convierte en sobrecosto, retraso o riesgo para usuarios y personal médico. Aquí recopilamos los fallos más frecuentes y cómo evitarlos para garantizar proyectos eficientes y seguros.
1. Diseñar sin una correcta planificación funcional
Muchos proyectos arrancan sin un análisis profundo de:
- Flujos de circulación
- Demanda real
- Capacidad instalada
- Zonas críticas
Esto genera espacios mal conectados, congestión o áreas subutilizadas.
La solución: planificación funcional desde el día uno.
2. Ignorar normativas hospitalarias
Las normas técnicas en salud son estrictas. Ignorarlas puede obligar a rehacer áreas completas.
Es vital contar con especialistas que dominen:
- Rutas limpias y sucias
- Alturas mínimas
- Materiales permitidos
- Clasificación de áreas
3. No prever necesidades futuras
Un error común es construir “para hoy”. Sin embargo, los centros de salud crecen rápido. Los proyectos deben contemplar:
- Ampliaciones
- Nuevas tecnologías
- Nuevos servicios
- Mayor capacidad de usuarios
Diseñar con visión a largo plazo evita colapsos futuros.
4. Mala coordinación técnica
Arquitectos, ingenieros y especialistas deben trabajar sincronizados. De lo contrario surgen:
- Interferencias entre instalaciones
- Riesgos eléctricos
- Retrasos en obra
- Sobrecostos
La clave: modelos BIM y una coordinación continua.
5. Selección de materiales inadecuados
Elegir materiales no aptos para entornos de salud puede causar contaminación, desgaste prematuro o complejidad en la limpieza.
6. No validar los flujos con el personal clínico
Médicos y enfermeros son quienes viven el espacio. No considerarlos es un error grave:
Sus aportes mejoran la funcionalidad y reducen tiempos operativos.
Conclusión
Evitar estos errores garantiza un centro de salud eficiente, seguro y preparado para el futuro.
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